La casa en 122 Luz de Luna nació del Desafío de la Mentoría, una experiencia diseñada como la “tesis” final del programa. En este reto, los alumnos deben presentar un proyecto completo donde ponen en práctica todo lo aprendido: financiamiento, negociación, adquisición de terrenos, desglose total de costos, planeación de construcción, estrategia de venta y muchos detalles más.
Aunque la tesis se entrega como un proyecto académico, los ganadores reciben un premio único: la oportunidad de convertirse en socios de América Ahumada en un desarrollo real.